A la par que la ANAC difundiera buenos datos para el sector, en abril bajo la justificación del aumento de los combustibles, se resolvió un incremento del impuesto de los aeropuertos.
El Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor (Cesyac), salió a expresar su rechazo al aumento de la tasa de seguridad aeroportuaria, una medida que impactará de forma directa en el precio de los pasajes aéreos en Argentina. La actualización fue oficializada a través de la Resolución 258/2026 de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y comenzará a regir desde el 28 de mayo.
"Esta medida es como las que estamos acostumbrados en Argentina; cuando algo aumenta se aumenta un impuesto o una tarifa, ahora cuando eso mismo baja, no se baja la carga al usuario. Siempre a favor de los operadores y nunca de la gente", afirmó el Vicepresidente del Cesyac, Juan Marcos Aviano.
El dirigente de consumidores planteó que la decisión impulsada por la gestión de Javier Milei, alcanza tanto a vuelos de cabotaje como regionales e internacionales, y se suma a un escenario global marcado por el aumento de los costos del combustible; al tiempo que fue tajante: "siempre con la excusa de los contextos internacionales y los conflictos que sin lugar a dudas impactan en el mercado nacional, nos meten la mano en el bolsillo a los usuarios; pero a contramano cuando el origen del aumento tiene tendencia a la baja, lo que aumentaron no vuelve a valer menos. Es siempre lo mismo en Argentina: para la gente nada, para las empresas todo".
Por otro lado, Aviano repasó información información oficial de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), organismo que indicó a marzo 2026 como el mejor de los últimos tiempos, superando incluso la marca histórica registrada en 2025. Los máximos alcanzados, tanto en el volumen de pasajeros en aeropuertos como en la cantidad de operaciones internacionales evidencian que el sector aerocomercial argentino mantiene su trayectoria de crecimiento y continúa su expansión sostenida.
Al respecto, Aviano planteó que "son números positivos para el mercado y el sector, pero entendamos que esto es una mínima porción de la Argentina, y que el turismo receptivo lo sufre, conllevando también la profundización de la crisis de los ecosistemas regionales alrededor de la economía turística, donde la inversión nacional y el empleo del sector, se ven resentidos".
